En mayo de 2026 Chile cruzó un hito que hace pocos años parecía lejano: más de 500 megavatios de capacidad instalada bajo el esquema de net billing, repartidos en más de 41.000 instalaciones a lo largo del país. Son vecinos, pequeños comercios y empresas que decidieron dejar de ser solo consumidores de electricidad para convertirse también en generadores. En el Biobío, ese movimiento también está creciendo, y desde MSolar queremos contarte exactamente cómo funciona para que puedas tomar una decisión informada.

¿Qué es el net billing y por qué importa?

El net billing es el mecanismo legal que te permite instalar paneles solares en tu techo, usar la energía que generás durante el día y, cuando producís más de lo que necesitás en ese momento, inyectar ese excedente a la red eléctrica. A cambio, la distribuidora (en el Biobío, CGE) te descuenta el valor de esa energía en tu próxima boleta. Como lo describe la normativa vigente, no es un intercambio kWh por kWh, sino un crédito monetario: la energía inyectada se valora al precio de nudo regulado, que es menor al precio que pagás como consumidor. Por eso la lógica principal es usar la mayor parte de lo que generás directamente en tu casa, y solo inyectar lo que no alcanzas a consumir.

El respaldo legal viene de la Ley 21.118, que es una modificación a la Ley General de Servicios Eléctricos. Según datos publicados por ACESOL con información de la Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC), al 31 de mayo de 2026 Chile alcanzó 502.962 kW de potencia declarada bajo net billing y 41.986 instalaciones activas. La generación acumulada asociada a esas instalaciones llega a 714 mil MWh, lo que equivale a 652.122 toneladas de CO₂ evitadas. Un número que ya no es simbólico.

¿Cómo funciona el trámite paso a paso?

Muchas personas piensan que conectarse a net billing es complicado. En realidad, si trabajás con una empresa instaladora seria, el proceso lo gestiona ella completo. A grandes rasgos, los pasos son estos:

Primero, la empresa instaladora diseña el sistema y prepara la ingeniería eléctrica certificada. Luego ingresa el proyecto a la SEC mediante el formulario TE4, que es obligatorio para toda instalación fotovoltaica. Una vez aprobado, se coordinan los trabajos con la distribuidora para el cambio de tu medidor convencional por uno bidireccional, que es el aparato que mide tanto lo que consumís como lo que inyectás a la red. Finalmente, la distribuidora comienza a descontarte los excedentes de tu factura mensual. El proceso completo, desde la solicitud hasta la activación del medidor bidireccional, puede tomar entre 2 y 6 semanas según la distribuidora y la complejidad del proyecto. La tramitación se realiza a través de la plataforma de Generación Distribuida para Autoconsumo de la SEC.

¿Quiénes pueden acogerse?

Cualquier propietario o arrendatario con autorización del dueño puede instalar un sistema bajo este régimen. Aplica tanto para hogares como para comercios, colegios, industrias y pymes. El límite para clientes regulados (quienes compran electricidad a una distribuidora como CGE) es de hasta 300 kW de potencia instalada. En la práctica, un sistema residencial típico está muy por debajo de ese tope.

Net billing vs. net metering: la diferencia que conviene entender

En Chile usamos net billing, no net metering. Esto es importante entenderlo antes de instalar. En el net metering, cada kWh que inyectás cancela exactamente un kWh que consumís (proporción 1:1). En el net billing, la energía inyectada se valora a un precio regulado que es menor al precio de consumo. Eso no lo hace malo, pero sí cambia la estrategia: lo más conveniente es dimensionar bien tu sistema para consumir la mayor parte de lo que generás directamente en tu hogar, en vez de apuntar a producir grandes excedentes para vender.

¿Y cuánto podría ahorrar?

Eso depende de tu consumo mensual, la orientación de tu techo, la superficie disponible y la zona donde vivís. Aunque en el sur Chile tenemos ciertos meses con menos sol que el norte, el Biobío tiene condiciones de radiación que, en muchos casos, permiten resultados interesantes. Lo que sí podemos decir es que los costos de los sistemas han bajado significativamente en los últimos años: según fuentes del sector, en 2015 instalar un sistema de 3 kW costaba alrededor de 8 a 10 millones de pesos; hoy el mismo sistema cuesta menos de 4 millones. Eso cambia completamente el cálculo. Dicho eso, no podemos prometerte un porcentaje de ahorro ni un plazo de recuperación exacto sin conocer tu caso: cada techo y cada boleta es diferente.

El Biobío también está en movimiento

Aunque los datos de la SEC muestran que la Región Metropolitana concentra la mayor cantidad de kW instalados a nivel nacional, la tendencia en regiones como el Biobío va al alza, impulsada en parte por el aumento en las tarifas eléctricas de los últimos años. Si querés saber si tu casa o negocio es un buen candidato para sumarte a los más de 41.000 proyectos activos en el país, en MSolar hacemos una evaluación sin compromiso. El primer paso siempre es revisar tu última boleta de luz y las condiciones de tu techo. A partir de ahí te contamos qué es realista esperar.

Foto de portada: Connor Scott McManus en Pexels.